Más de 200 artistas e intelectuales cubanos se plantaron frente al Ministerio de Cultura en apoyo al Movimiento San Isidro

Por Lioman Lima -@liomanlima

Más de 200 artistas, intelectuales y activistas se plantaron este viernes en protesta frente al Ministerio de Cultura de Cuba, un día después de que la policía desalojara por la fuerza a un grupo de jóvenes en huelga de hambre en La Habana.

Los manifestantes se movilizaron a través de las redes sociales en solidaridad con los miembros del llamado Movimiento San Isidro (MSI), que fueron expulsados de su sede y apresados temporalmente tras iniciar la huelga para exigir la liberación de unos de sus integrantes, el rapero Denis Solís.

La prensa oficial de Cuba consideró que Solís tenía «vínculos con terroristas» en Florida, tildó la huelga de hambre de «show orquestado desde EE.UU.» y aseguró que el desalojo fue una medida de seguridad para evitar la propagación de la covid-19.

En un comunicado publicado a través de las redes sociales, los participantes en el plantón -principalmente jóvenes- indicaron que se reunían en protesta contra lo que consideraron «violaciones de derechos humanos» en la isla .

«Los artistas e intelectuales cubanos repudiamos, denunciamos y condenamos la incapacidad de las instituciones gubernamentales en Cuba para dialogar y reconocer el disenso, la autonomía activista, el empoderamiento de las minorías y el respeto a los derechos humanos y ciudadanos», indica el texto.

«Nosotros, en solidaridad con nuestros hermanos del Movimiento San Isidro, exigimos que la justicia no se ejerza a discreción. La justicia no puede proteger al Gobierno por encima de los derechos de sus ciudadanos», agrega.

Protestas de este tipo son muy inusuales en Cuba, un país con un único partido donde la disidencia es sistemáticamente reprimida y los que se oponen al gobierno son calificados de «mercenarios» al servicio de EE.UU.

Este sábado, el presidente Miguel Díaz-Canel se refirió por primera vez a las protestas, a las que calificó de «injerencias» y «show mediático».

«Cuba soberana no acepta injerencias. Algunos se empeñan en protagonizar shows mediáticos contra la Revolución, envenenando y mintiendo en las redes. El pueblo revolucionario cubano dará el combate», escribió en Twitter.

El MSI, creado en 2018, agrupa a jóvenes artistas, periodistas independientes y académicos que se organizaron para oponerse a lo que consideran medidas represivas del gobierno de la isla.

El grupo ha apostado por una estética irreverente y contestataria: generar controversia al mezclar arte y activismo político, lo que lo ha llevado a numerosos enfrentamientos con las autoridades.

¿Cómo fue la protesta del viernes?

Desde el mediodía del viernes, decenas de artistas, cineastas, editores, críticos de arte intelectuales y jóvenes estudiantes se comenzaron a congregar frente al ministerio para exigir reunirse con su titular y pedir apoyo para los miembros del MSI.

Pero lo que comenzó como un grupo de poco más de 20 personas se convirtió en más de 200 al final de la tarde, mientras los participantes entonaban consignas y canciones, aplaudían o recitaban poesías.

«Ha sido un ambiente muy bonito y muy plural. Aquí hay personas de todas las posiciones políticas y de todos los sectores. Se está cantando, se está rapeando, se está tocando guitarra. Cada 15 minutos se aplaude para levantar el ánimo», le cuenta a BBC Mundo la activista LGBT Lidia Romero Moreno.

«Como hay músicos y poetas, muchos cantan sus propias canciones o declaman sus propias poesías. También se han dado muestras de solidaridad muy bonitas. Como hay muchas personas que llevan aquí desde temprano en la mañana, los que llegaban después les traían agua y meriendas», agrega.

«Durante varias horas nos nos dejaron pasar porque estaba la policía apostada en las calles, pero estuvimos allí hasta que nos dejaron pasar», cuenta Romero.

Según contaron varios de los participantes a BBC Mundo, durante la noche ocurrió un corte de electricidad, la policía rodeo las cercanías del lugar y lanzó gases lacrimógenos a algunas personas que trataban de sumarse a la protesta.

«Nos rociaron con spray de pimienta para impedirnos llegar al Ministerio de Cultura. Éramos decenas de muchachos. Entramos empujando», relató el periodista independiente Maykel González Vivero.

Inicialmente, reconocidas personalidades como la artista Tania Bruguera, el cineasta Mario Coyula y el premio nacional de Artes Plásticas Lázaro Saavedra se unieron a la protesta.

Luego, en horas de la noche, otras nombres relevantes de la cultura de Cuba como el director de cine Fernando Pérez o los actores Jorge Perugorría y Mario Guerra también llegaron hasta que fueron recibidos en la institución.

«Finalmente hicieron un listado de 30 personas, de diferentes sectores artísticos, que fueron admitidos para hablar con las autoridades del Ministerio», indica Romero.

En la madrugada del sábado, las personas que habían entrado el Ministerio anunciaron que habían llegado a ciertos acuerdos con las autoridades, como iniciar un ciclo de conversaciones que incluirían al ministro, «reunirse sin ser hostigados en los espacios independientes» y la «certeza» de que los manifestantes podrían regresar a sus casas sin ser reprimidos por la policía.

«Todos los puntos fueron extremadamente difíciles de negociar, algunos se postergaron para la semana que viene con el ministro, otros se pasaron a espacios independientes para que los artistas independientes también tengan posibilidad de presentar sus visiones al Ministerio de Cultura», contó Bruguera.

«Ya no puede decir el Ministerio de Cultura que no sabe la situación hostigamiento que tiene el arte independiente en Cuba, la persecución y la represión que hay contra el arte independiente», agregó.

¿A qué responde la protesta?

La protesta tuvo lugar luego de que en la noche del jueves la policía irrumpiera en la sede del Movimiento San Isidro y se llevara por la fuerza a los miembros del grupo que realizaban una huelga de hambre tras el arresto de Solís.

El gobierno, por su parte, indicó que se trató de una acción de «las autoridades sanitarias cubanas» con el objetivo de «certificar la violación del protocolo de salud para los viajeros internacionales» por la pandemia de covid-19, dado que uno de los presentes había llegado hacía poco del extranjero.

Aunque la mayoría de ellos fueron liberados, dos integrantes -Luis Manuel Otero y Anamelys Ramos- se encontraban en paradero desconocido el viernes, lo que se volvió uno de los reclamos de los artistas frente al Ministerio de Cultura.

«Nosotros no podemos seguir viviendo en un país donde no hay seguridad para los periodistas, los activistas y los que disienten. Basta de arrestos arbitrarios, de causas creadas a conveniencia y de caprichos desde el poder, que hoy no ha sabido responder al pueblo sino a su propia supervivencia en el poder», escribieron en el comunicado.

«Hoy nos debemos una Cuba diferente, donde todos tengan la misma posibilidad de participar en el rumbo que tome el país», agregaron.

¿Qué más ha dicho el gobierno de Cuba?

El Ministerio de Cultura de Cuba publicó este sábado varios enlaces en su página de Facebook en los que se dice que el Movimiento San Isidro «es una farsa» y remite a publicaciones anteriores de medios oficiales cubanos sobre la situación con el MSI.

Tras el inicio de la huelga de hambre, Granma, órgano oficial del Partido Comunista, aseguró que se trataba de «un nuevo show, instrumentado desde Washington y Miami» y que formaba parte «de los planes de subversión contra Cuba».

«El Gobierno de EE.UU. busca a toda costa un pretexto que le permita escalar la situación, creada por ellos mismos, con el fin de enrarecer y dificultar aún más las relaciones entre ambos países», escribió el diario este sábado.

Por su parte, el portal oficialista Cubadebate consideró que «la idea que ellos (los huelguistas) tienen es entretener a sus contratistas generando dinámicas sociales de desobediencia civil e ingobernabilidad, como reflejan los manuales de la CIA en la llamada ´lucha no violenta´».

Sobre el desalojo de la sede del MSI, el portal estatal Las Razones de Cuba indicó que la operación respondió a que uno de los periodistas que se sumó a la protesta que había regresado recientemente de viaje «violó» los protocolos de seguridad del país para evitar la propagación del coronavirus.

«Ante su negativa de cumplir con lo estipulado en las medidas decretadas por Cuba para evitar la transmisión de la covid-19 y que se aplican a las personas que provienen del extranjero, se radicó una denuncia en la Estación de la PNR (policía) de la localidad, por el delito de Propagación de Epidemias, lo que obligó a una actuación inmediata para la extracción de las personas que se encontraban en el lugar», indica la nota.

El caso ha generado repercusión en diferentes medios internacionales, incluido el estadounidense The Washington Post, el alemán DW o la cadena árabe Al Jazeeray ha conllevado a protestas en varias ciudades de Europa, América Latina y Estados Unidos.

Mientras, el Parlamento Europeo y organizaciones de derechos humanos como Amnistía Internacional y Human Rights Watch pidieron a las autoridades de Cuba la liberación de Solís.

Los gobiernos de varios países, incluidos los Países Bajos, República Checa y Estados Unidos se pronunciaron también contra la represión del grupo en la noche del jueves.

Fuente: BBC

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